De nuevo en el Mendipe, en lo que podría haber sido una nueva “jamada popular” para ver a los amigotes, charlar, degustar, echar unas ‘manitas’ y luego, si el cuerpo y los compromisos ayudan, culminar con unos tragos largos allá donde la veteranía y el instinto nos permitieran.
Desgraciadamente no fue una jamada más. Un asqueroso tufillo de fondo se coló desde días antes. Su olor era difícil de describir….
…pero emanaba efluvios de intolerancia aderezada con unos trazos de hipocresía, disfrazado con excusas y justificaciones que le conferían un ligero y necesario matiz afrutado, ideal para convertirse en coartada perfecta de quien quisiera abrazarlo.
Aún hoy, no he conseguido quitarme ese ‘aroma’ de encima. Lo encerré en un frasco grande, porque grande era el hedor que despedía. Luego, con el tiempo, pensé en liberarlo, que se esfumara y no me atufase más, pero el riesgo de contagio hizo que desechara la idea. Lo enterré, pero amenazó con resucitar.
No sabía cómo deshacerme de él. Así que, finalmente, opté por guardarlo en la caja fuerte, compartiendo destino con las cenizas del aitite, alhajas y otros abalorios. No tanto por su valor, Dios me libre, sino como generosa donación aprovechando la oleada de allanamientos cometidos por la zona. A modo de futuro consuelo, vamos.
Así que estos son los recuerdos que conservo de aquella jamada: unas cuantas fotos y un gran frasco….. de mierda. Las fotos las podéis ver aquí. Respecto al…. ¡Coño…..! ¿Qué hace la caja fuerte abierta? ¿Y…., dónde está el abuelo? ¡JODER…, Y SE HAN DEJAO EL FRASCO!
En cuanto consiga recuperarme físicamente, sobreponerme a la habitual depresión psicológica y desechar los intermitentes arrebatos suicidas, todo ello consecuencias del mismo evento; amén de reconsiderar seriamente la idea de la abstinencia, en todos sus aspectos…, entonces podréis ver algunas de las imágenes que testimonian el porqué de todo ello.
He aquí un avance….
(Pincha en la imagen y coloca el ratón a la dcha. o a la izda. de cada una para avanzar o retroceder por ellas.)
Actualización (11-9-08)
Aun sin haber alcanzado el 100% de los objetivos fijados y tras salvar algunos inconvenientes técnicos, ya podéis ver las… ¿ansiadas? fotos:
Si te interesa conservar alguna de las fotos (has salío wap@ o tás enamorao de alguien que aparece de refilón…) sólo has de enviarme un correo electrónico a ” scannndalo[arroba]yahoo.es “.
( Sustituye [arroba] por @ )
Nota: “Esto Es Un Scandalo” recomienda usar el navegador “Firefox” para navegar por Internet. Más rápido, seguro y libre.
Vídeo completo (8 min.): este sería un vídeo más de una jamada cualquiera, de no ser porque incluye el estreno mundial de “Kaiser vs Louis Vuitton”. Una conmovedora historia sobre las penurias y perrerías sufridas por un infiltrado en una de esas execrables reuniones sociales.
Una de las primeras jamadas populares, si no la primera, de las que hay testimonio gráfico.
Allá por diciembre de 2005, en Larrabetzu, tras mucho debatir sobre los medios de locomoción a emplear para los desplazamientos, empezaron a aparecer los protagonistas comensales: los protagonistas se irían desvelando con el transcurrir de las horas … y de los ‘gin-tonics’.
Quienes pensaban que después del scannndalo vendría el infiennno… han acertado. Valgan estas instantáneas, tomadas con cámara oculta, para corroborar la teoría de que sólo el Hombre repite dos veces la misma castaña.
Y digo bien, con cámara oculta porque, a pesar de que parezca evidente que muchas de ellas fueron hechas a “quemarropa” como quien dice, algunos de los protagonistas no alcanzaron a percatarse de ello. El fragor de la batalla, la mezcolanza de brebajes varios y esa tacañería hostelera para no pagar a Iberdrola hacían muy difícil la correcta visión del entorno y sus personajes. La inexplicable pérdida de las lentes correctoras de visión utilizadas por algunos de ellos para corregir su evidente y demostrada miopía hizo el resto.
Pincha en la imagen y coloca el ratón a la derecha
o a la izquierda para avanzar o retroceder por ellas
Demanda Judicial: La asociación pro-defensa y conservación de las abubillas pardas meridionales, ACAPAM, ha demandado ante los tribunales a los participantes en la despedida del Txikitínnn por utilizar en su indumentaria pieles de leopardo hispánico, especie en peligro de extinción.
No acertamos a adivinar qué relación o interés puede llevarles a desviarse tanto de sus objetivos iniciales con las abubillas pardas, aunque esgrimen, cínicamente, la teoría de que ambas especies se entroncaron hace más de 80.000 años. Resulta así mismo difícil de imaginar cuan tierna y peligrosa habría sido la escena amatoria con los protagonistas encaramados en la rama de alguna sequoya.
El recurso no tiene visos de prosperar ya que al Txikitínnn le bastó con curtirse unas tristes pieles de vaca pirenaica, embadurnadas con un poco de boñiga de jabalí, para atemperar los 3º de temperatura media con que nos obsequió aquel maravilloso e inolvidable día.
Para apoyar nuestra defensa no dudamos en presentar las pruebas que verán a continuación:
La sentencia judicial desestima la demanda
presentada por la mencionada asociación contra los organizadores y participantes en la despedida del Txikitinnn, e insta, además, a la publicación de las fotos tomadas en el evento, autorizando su uso y abuso como modelo didáctico-festivo para futuras generaciones.
Ante tan contuntende dictamen no podemos, ni queremos, sustraernos a la tentación de cumplir fielmente los deseos de la Justicia y, sin que sirva de precendente, os invitamos a ver todas las fotos “recuperadas”.
Dado que dichas fotos tuvieron un sospechoso y extraño final, allá por los Pirineos, el fallo del tribunal deja entrever la posibilidad de una más que probable conexión entre ambos sucesos, denuncia y desaparición, con el reciente incendio que arrasó la torre Windsord en Madrid, sede social de la asociación denunciante, y donde se sospechaba que se retenían las copias de dichas fotos.
El incendio habría sido un último intento para evitar la difusión pública de las instantáneas tomadas. Afortunadamente, en el momento de desatarse las primeras llamas unos “individuos” que se encontraban, sospechosamente, próximos al lugar lograron salvar el impresionante documento gráfico que han podido contemplar.
Análisis aparte merece la torpeza de dichos “espontáneos” para extinguir el incendio, vertiendo sobre él unas petacas de aguardiente y tekila que acompañaban a los disfraces de mariachis utilizados para entrar camuflados al edificio, con el pretexto de ir a amenizar una fiesta sorpresa en la planta 12ª.
Instantánea tomada durante dicha fiesta,
momentos antes de producirse el incendio.
Pantxo, Trontxo, Pontxo, Juantxo y Groutxo
-eso sí, no sabemos en qué orden-.